# El Blog de Javi Riestra > Pensamientos, historias y experiencias de un padre friki Public Ghost content for AI and LLM tooling. This file includes a bounded export of public pages first, then recent public posts. Append `.md` to any post or page URL to get the content in Markdown (for example, `/example-post.md`). ## Pages ### About Javi URL: https://www.javiriestra.com/about/ Last updated: 2024-03-21T09:12:32.000Z Este es el blog personal de Javi Riestra, aquí podrás encontrar un poco de todo lo que se me pasa por la cabeza. La idea es mantener la temática muy abierta y con un tono relajado, me gustaría escribir sobre diversos temas e ir aprendiendo y afinando sobre la marcha. Para saber que esperar te cuento un poco más sobre mi y las cosas que me gustan. Lo más importante es que soy padre de Javi y Leonor. Es una aventura increíble que me permite aprender continuamente y pasar grandes momentos en familia. Con ellos puedo desarrollar muchas aficiones y dar rienda suelta a mi niño interior. Como todo en esta vida, a veces también se cometen errores por eso también me considero muy afortunado de poder tener a [Maria](https://www.instagram.com/zinzim/?hl=es&ref=javiriestra.com) acompañándome en esta aventura. Algunas de esas aficiones incluyen montar Legos, consumir todo el contenido posible de Star Wars o Marvel, jugar videojuegos, tocar el ukelele, seguir el máximo de series posibles (siempre que el tiempo lo permita) y viajar. Puedes seguir nuestras aventuras familiares en mi perfil de [Instagram](https://www.instagram.com/javiriestra/?hl=es&ref=javiriestra.com). A nivel profesional, me dedico a la analítica de datos y aunque mi intención es no mezclar lo personal con lo profesional no descarto tocar algún tema relacionado con mi trabajo. Si quieres conectar a nivel profesional te animo a visitar mi perfil de [LinkedIn](https://www.linkedin.com/in/javierriestra/?ref=javiriestra.com). Espero que disfrutes leyendo casi lo mismo que yo escribiendo. Gracias Javi ## Posts ### FOMOasis URL: https://www.javiriestra.com/fomoasis/ Last updated: 2026-09-11T11:13:54.000Z ### **Orlando, Florida** **Disney's All-Star Resort** **31 de Agosto de 2024 - 6:30H.** Tras más de 3 horas de espera, me dispongo a pagar las entradas para el que ha sido (y seguramente será) el concierto que más he disfrutado en toda mi vida: Oasis Live'25\. Pero no todo son risas, los amigos de Ticketmaster se han marcado un triple con el famoso *dynamic pricing* y poder ver a mi grupo favorito 16 años después (en el estadio de Wembley eso sí) me costaría algo más que trasnochar. Vuelos a Londres en pleno verano (el concierto sería el 30 de Julio de 2025), hotel, comidas, merchandising y la cerveza de rigor no se puede decir que sean gastos menores. Es el precio a pagar para estar donde todo el mundo quiere estar. Pero eso, en aquel momento, era un problema del Javier del futuro, todavía me quedaba todo un día en Disney Hollywood Studios (donde pude disfrutar de otra de mis pasiones: [Star Wars](https://www.javiriestra.com/y-tu-coleccionas-o-acumulas/)) por delante, aunque eso lo dejamos para otro día. El reciente estreno del documental de esa misma gira a la que tuve el inmenso privilegio (pasando por caja) de acudir me ha devuelto de nuevo a esos días del verano de 2024 llenos de rumores constantes sobre la gira en la que los hermanos Gallagher volverían a compartir escenario. Días esperando el anuncio oficial, otros tantos planificando la estrategia para poder sacar las entradas con un desfase horario de 6 horas y en pleno viaje familiar en *The Most Magical Place on Earth...* y tan solo unos segundos para ejecutar la compra para un día que no fuese a tener tanta demanda. Todo ese proceso me ha hecho recordar cuánto ha cambiado el panorama de la música en vivo a lo largo de los últimos 20 años (alerta viejales). Todavía recuerdo cuando las entradas se sacaban en tiendas especializadas, El Corte Inglés (que ha conseguido mantenerse ahí) o en sitios tan random como Halcón Viajes. Antes había demanda, había colas y seguía habiendo auténticos locos de la música en directo, pero las barreras de la compra física eliminaban a gran parte de la competencia. Sin ir más lejos recuerdo la gymkana para comprar las entradas para ver a los **Rolling Stones** durante su famosa gira *Forty Licks* en el estadio Vicente Calderón, teniendo que hacer pellas para escaparnos al Halcón Viajes más cercano a la universidad y conseguir el preciado botín. > Los factores más determinantes a la hora de sacar entradas son la profundidad de tu cartera y el tiempo que puedas dedicarle a una cola virtual. Hoy en día entre la venta online, las plataformas de ticketing con sus condiciones y precios abusivos, y las redes sociales y el [**FOMO**](https://www.urbandictionary.com/define.php?term=Fomo&ref=javiriestra.com)(ese *Fear Of Missing Out* que nos ha convertido a todos en adictos a no perdernos nada), han conseguido que acudir a un concierto se haya convertido en una misión imposible. Esta mezcla explosiva ha conseguido que los factores más determinantes a la hora de sacar entradas para un concierto sean la profundidad de tu cartera y el tiempo que puedas dedicarle a sentarte en una cola virtual. Dos factores que suelen ser proporcionales al nivel de FOMO que sufra el interesado. Y si no me crees, aquí te dejo algunos datos sobre la gira de Oasis que ponen todo esto en perspectiva: - 10 millones de fans de 158 países haciendo cola a la vez para la venta de los conciertos de Reino Unido e Irlanda (alguno con medio millón de personas por delante) [\[NBC News\]](https://www.nbcnews.com/pop-culture/pop-culture-news/error-messages-lengthy-online-queues-greet-fans-scrambling-secure-oasi-rcna169090?ref=javiriestra.com) - El salto de precio con entradas anunciadas entre 86 y 150 libras que acabaron por encima de 400 gracias al dynamic pricing [\[NPR\]](https://www.npr.org/2024/09/06/g-s1-21316/oasis-reunion-ticketmaster-dynamic-pricing?ref=javiriestra.com) - La investigación del gobierno británico a Ticketmaster y la cancelación de miles de entradas revendidas [\[Loudwire\]](https://loudwire.com/why-50000-oasis-reunion-tickets-being-canceled/?ref=javiriestra.com) En el caso de Oasis, todo el proceso estuvo bajo mucho escrutinio dada la relevancia del evento, pero con muchos otros conciertos las largas colas, precios abusivos y sensación de "va a ser imposible sacar una entrada" se repite una y otra vez. Pero una vez superado el trauma de la compra de entradas, toca ponerse el traje de faena y presentarse al evento con un mar de dudas inundándote la cabeza. No lo neguemos, el efecto FOMO hace que ir a un concierto hoy en día sea una lotería, no sabes cuál de los 4 caballos del apocalipsis del postureo te va a tocar: - **El documentalista**: graba cada segundo del concierto como si fuese un documental de National Geographic - **El tertuliano**: se pasa el concierto hablando con sus amigos, más pendiente del ambiente que del concierto en sí - **El cosplayer**: no sabes si va disfrazado del cantante del grupo o del payaso de Micolor - **El social**: más pendiente de su feed de instagram y de postear un story que de otra cosa Y ojo, no niego que todos (yo incluido) caigamos en alguno de esos estereotipos en algún momento. Todos queremos inmortalizar algún momento clave del concierto y compartirlo en redes, otras veces comentamos con nuestros acompañantes sobre la fauna local o si el concierto está cumpliendo las expectativas y ¿quién no se ha puesto alguna camiseta especial para ir a un concierto? Pero creo que a lo que me refiero está a otro nivel. > No creo que vuelva a ver un estadio con 75.000 personas más en sintonía con una banda de música. Lo sorprendente en mi caso fue plantarme en Londres, estadio de Wembley un 30 de Julio de 2025 y vivir un ambiente en un concierto que pocas veces he vivido en los últimos 20 años. Es difícil de expresar, pero no creo que vuelva a ver un estadio con 75.000 personas más en sintonía con una banda de música. Todo el mundo se sabía TODAS las canciones, todo el mundo cantaba y se emocionaba y vibraba con cada una de ellas. Padres con sus hijos adolescentes (nativos digitales, ajenos a lo que supuso Oasis en la vida de sus padres) dándolo todo. Desconocidos abrazados unos a otros saltando y coreando sin parar.... y como estos, innumerables ejemplos más. Reconozco que no me lo esperaba, me sorprendió, pero también supe que si alguien podía hacer algo así, esos eran [los hermanos Gallagher](https://www.instagram.com/p/DMx1rO-Nh5l/?utm%5Fsource=ig%5Fweb%5Fcopy%5Flink&igsi=MzRlODBiNWFlZA==). Pero seamos justos. Esto no es algo exclusivo de Oasis, sería fácil, injusto y sesgado hacer una valoración así de mi grupo favorito. Hay otro concierto reciente en el que pude vivir algo parecido, con sus diferencias y matices pero similar en cuanto al ambiente y esa conexión público-artista. Ese concierto fue [*The Eras Tour* de **Taylor Swift** (Madrid 30 de Mayo de 2024)](https://www.instagram.com/p/C7mBeuotzKM/?utm%5Fsource=ig%5Fweb%5Fcopy%5Flink&igsi=MzRlODBiNWFlZA==). Dios me libre de hablar bien del Bernabéu, es más, si puedo evitar pasar cerca o entrar, lo hago. Pero para mi desgracia los dos únicos conciertos que pudo dar Taylor Swift en Madrid fueron ahí. No voy a entrar a valorar el recinto mucho más, no lo merece, pero lo que sí creo que viene a cuento es lo que viví ahí dentro. No me considero un Swiftie, y tampoco conocía la discografía de Taylor Swift en profundidad antes de saber que podría asistir al concierto acompañando a mi mujer (la "fan" en este caso), por lo que tuve que hacer los deberes durante varios meses para poder valorar lo que iba a vivir. **Conclusión:** un ambiente difícil de replicar (véase Oasis un año después), un público que se desvive, una artista de los pies a la cabeza, un repertorio casi perfecto y un show difícil de superar. Pero Oasis y Taylor Swift son ejemplos extremos. El resto de conciertos que he vivido demuestran que el ambiente depende de una combinación de factores: artista, público, recinto, precio, fecha... Durante los últimos años he podido vivir conciertos de todo tipo de artistas, grandes estrellas internacionales, viejas glorias, grupos nacionales o leyendas del rock y aunque todos fueron grandes conciertos, acabas encontrándote de todo, aquí un par de ejemplos: - **Dua Lipa**: Es un concierto que te mantiene animado todo el rato y [Dua Lipa](https://www.instagram.com/p/DJmwcT3Nl%5Fu/?utm%5Fsource=ig%5Fweb%5Fcopy%5Flink&igsi=MzRlODBiNWFlZA==) moviliza bastante. Como nota negativa, había mucha pose para Instagram, mucho FOMO acumulado - **AC/DC**: lo viví en grada [con mi hijo](https://www.instagram.com/p/DMFNVjLNWZ5/?utm%5Fsource=ig%5Fweb%5Fcopy%5Flink&igsi=MzRlODBiNWFlZA==) (su primer gran concierto) y lo disfruté mucho. Público muy variado pero muy en sintonía con la banda. Poco postureo, no es un concierto que "no te puedes perder", no hay suficiente novedad como para generar FOMO, tan solo Rock & Roll Y llegamos al punto final de mi disertación sesgada, personal y subjetiva sobre los conciertos y el FOMO con dos eventos que lo ejemplifican a la perfección. Por un lado tenemos los festivales, en este caso me centraré en el único que he podido vivir de forma algo regular -*Madcool*\- y los famosos conciertos de **Bad Bunny** en el estadio Metropolitano de Madrid a los que no tuve el placer de acudir. Mi relación con los festivales es simple: si el cartel tiene un par de nombres que me llaman, voy, disfruto y de paso descubro grupos que acaban en mi lista de reproducción (buenos ejemplos serían *Imagine Dragons* y *The Black Keys*). Es un win-win de manual. Lo triste es ver que, tras varias experiencias en el festival Madcool, hay un amplio número de asistentes a estos festivales que van literalmente a echar la tarde con los colegas, tomarse unas cervezas y molestar a los que estamos ahí intentando disfrutar. Es posible que los recintos no ayuden, parecen más un parque de atracciones que otra cosa, pero hemos llegado a un punto en el que lo importante de un festival (la música) queda relegado a un segundo plano, por detrás de la foto en el spot de turno, la zona vip llena de influencers o los foodtruck con la hamburguesa más guarra que se te ocurra... un FOMO de manual. > Las reglas del FOMO son como una amante esquiva: impredecibles, inestables y ligadas a un oportuno golpe de suerte. Con Bad Bunny creo que se vivió algo más extremo todavía. Se convirtió en *the place to be* en Madrid del 30 de mayo al 15 de junio. Pero no solo entre los meros mortales, para los influencers y famosos de nuestro país el no estar en la famosa casita de Bad Bunny era un sonado fracaso. En este caso se cumple una curiosa situación: El concierto es un absoluto éxito, entradas vendidas en minutos, cientos de miles de stories en instagram y mucha gente dando envidia por redes pero luego nadie es capaz de asegurar si el concierto fue un prodigio musical. Es más, la mayoría de la gente concuerda en que Bad Bunny no es un ejemplo de buen cantante. Ahí hay que romper una lanza a su favor y matizar que un concierto es más que una buena voz y una música acorde y no seré yo quien lo entre a valorar sin haber acudido. Pero no deja de ser paradójico que un artista del que mucha gente renunciaba y no valoraba tanto antes del concierto ahora sea lo más tras haber ganado el Grammy a mejor disco y haber realizado el show durante el descanso de la **Super Bowl**. En conclusión, las reglas del FOMO son como una amante esquiva: impredecibles, inestables y ligadas a un oportuno golpe de suerte. Algo a lo que se agarran las plataformas de ticketing y las promotoras de conciertos, que no dejan pasar la oportunidad para generar expectativas, escasez y una profunda sensación de frustración cada vez que toca sacar entradas para un concierto. No digo que sean los culpables, al final es hacia donde vamos como sociedad y nos pasa en muchos otros ámbitos (deporte, cultura, viajes). Nos hemos convertido en esclavos de las experiencias y ya no es válido comprar un disco y escucharlo, tienes que vivirlo. No puedes ver un documental sobre Japón y su cultura, tienes que visitar Tokio, Kioto y Osaka o no podrás hablar del país nipón con autoridad. Lo que por una parte es algo muy positivo -accesibilidad-, se ha convertido en aquello que juró destruir: la barrera de entrada. Suena *parajódico* (que diría mi abuelo) pero es cierto que, cuanto más accesible es algo y no solo por precio -el canal o la ubicuidad también ayudan-, más difícil es hacerse con ello. Pero esto no evitará que me pase 3, 4 o 5 horas delante de una pantalla en la otra punta del mundo si con eso puedo ver a mi grupo favorito en su próxima gira. ## Si te ha gustado, suscríbete 😎 Recibe las publicaciones por email Subscribe Email sent! Check your inbox to complete your signup. Sin spam, date de baja cuando quieras ### El ladrillo que lo aguanta todo (Leg godt) URL: https://www.javiriestra.com/el-ladrillo-lego/ Last updated: 2026-04-03T16:52:52.000Z En casa somos muy fans de Lego, MUY FANS. Desde bien pequeños, Javi y Leonor han tenido siempre juguetes Lego, desde los Duplo más básicos hasta ir evolucionando hacia sets más completos y detallados de **Lego System** o **Lego Friends**, y en todos estos años hay un patrón que se repite. Abrimos un set, lo montan (o lo montamos juntos) y al poco tiempo ya está desmontado, listo para ser convertido en algo nuevo, especialmente en el caso de mi hijo. Mi mente de "adulto ordenado y responsable" cortocircuita cuando ve todo el esfuerzo de montar algo minuciosamente tirado por la borda de semejante forma. Una hazaña de ese calibre merece ser expuesto como la pieza central de un museo en un lugar privilegiado del hogar, pero la mente de los niños no funciona igual. Y es aquí cuando me surge la pregunta: **¿cuál es la forma correcta de jugar con Lego?** Siempre que me enfrento a esta situación vuelvo a mi infancia y a mis momentos de juego con los Lego y recuerdo haber hecho exactamente lo mismo que hacen mis hijos. Cuando recibia un set, lo montaba y al poco tiempo acababa hecho pedazos y reconstruido como algo **completamente nuevo**. Solo con el paso de los años he ido adquiriendo esa necesidad de mantener las cosas ordenadas y estructuradas, "cosas de la edad" que dirían algunos. Es curioso como la forma de jugar evoluciona en base a múltiples factores. Yo por ejemplo siempre aprecié la libertad que daban los Lego, pero el entorno controlado de las figuras de acción también me atraía muchísimo. Juguetes como los **Masters del Universo** (cuando era muy pequeño) y las **Tortugas Ninja** (ya con unos años más) me podían proporcionar horas y horas de diversión sin tener que pensar en qué es lo que quiero construir. Echando la vista atrás se podría decir que siempre fui **más jugador que constructor** y con el paso de los años he aprendido a apreciar mucho más el proceso y el camino que ofrece construir un set que el resultado en si. > Lego consiguió unir lo mejor de los dos mundos con su famoso Lego System: los que disfrutan construyendo siguiendo una serie de pasos establecidos, y los que juegan, destruyen y reconstruyen sin un orden aparente pero con una claridad asombrosa. Mucha gente intenta generar polaridad entre los juguetes de construcción y los muñecos de acción más tradicionales, con la rivalidad ***Lego vs. Playmobil*** como uno de los ejemplos más claros, pero Lego consiguió unir lo mejor de los dos mundos con su famoso Lego System: los que disfrutan construyendo siguiendo una serie de pasos establecidos (como yo), y los que juegan, destruyen y reconstruyen sin un orden aparente pero con una claridad asombrosa (mi hijo). Es cierto que hay ocasiones en las que chocamos, porque yo no entiendo que tenga piezas desperdigadas por su habitación y él no concibe que yo monte un set y lo ponga en una estantería. **Agree to disagree**. Pero ¿qué dice Lego sobre su sistema de construcción? ¿existe una forma correcta de jugar con ellos? Para empezar, el nombre viene de las palabras danesas **"leg godt"** que significan, literalmente, **"jugar bien"**. Pero no hay una indicación clara sobre qué hacer con sus sets, es más hay corrientes de jugadores que defienden que la imagen y las instrucciones de los sets son una mera sugerencia y debe ser el jugador quien decida qué hacer con todas sus piezas. También existe la opinión de que lo importante son la diversión, independientemente de como se consiga, y la creatividad. Una cosa es segura, los Lego son una buena forma de **pasar tiempo en familia y fomentar la creatividad**, bien sea montando, jugando, destruyendo, o recogiendo. Aunque Lego pueda parecer un juguete a simple vista, sus sets de construcción hace años que han trascendido a un status superior. Lo que antiguamente se regalaba en navidades, se construía en vacaciones y acababa olvidado en un desván, ahora son piezas de colección. Todos esos niños que crecieron montando y olvidando Lego en los 70, 80 y 90 ahora tienen dos cosas que antes no tenían: poder adquisitivo y hambre de nostalgia. **Enter AFOLs**. El término AFOL (Adult Fans Of Lego) no fue creado por la marca sino por la propia comunidad, que lleva décadas organizando convenciones, creando **MOCs** (*My Own Creation*, sets diseñados íntegramente por fans) y generando un ecosistema paralelo al oficial. Lego tardó un tiempo en abrazarlo abiertamente, pero cuando lo hizo, lo hizo a lo grande. La línea ***Adults Welcome***, lanzada con fuerza en los últimos años, es su declaración de intenciones: sets de alta complejidad, temáticas más maduras (arquitectura, arte, botánica, iconos de la cultura pop) y un precio acorde a un comprador que no necesita que sus padres le regalen el juguete. Si a eso le sumamos un listado interminable de franquicias para todos los gustos (desde Star Wars, Harry Potter o El Señor de los Anillos, hasta Los Simpson, Disney o Super Mario) y la iniciativa [Lego Ideas](https://beta.ideas.lego.com/?ref=javiriestra.com), tenemos la tormenta perfecta. A mi no me avergüenza reconocerlo: soy un AFOL y abrazo el concepto aunque no haya caído todavía en el mundo de las convenciones y los MOCs. Tengo sets montados en una estantería a los que mis hijos no tienen acceso y disfruto del proceso de construcción con una paciencia que de niño no tenía. Pero cuando me siento con mis hijos a montar algo juntos vuelvo a tener diez años, y lo que echo de menos es poder jugar sin ataduras y **disfrutando del caos** cuando un set se desmorona. Quizá la diferencia entre ellos y yo no es tan grande como pensaba. Todavía recuerdo como de pequeño me imaginaba como serían sets de Lego de las películas que más me llamaban la atención. Por aquel entonces [Indiana Jones](https://www.javiriestra.com/la-paradoja-del-streaming-pagar-mas-para-ver-menos/) estaba en lo más alto y recuerdo ver claramente una oportunidad para Lego, pues tenían todos los ingredientes, solo había que darle un ligero toque de magia. Con las piezas y minifiguras que existian se podría recrear el Arca Perdida o el Templo Maldito, incluso recuerdo pensar que **Batman** era otra oportunidad perdida para Lego a principios de los 90\. Esos sets, junto con muchísimos otros de multitud de franquicias, tardaron en llegar pero llegaron. Y con ellos llegó algo que si que no había imaginado de niño: un mercado que convertiría esos sueños en **activos financieros**. > No tengo muy claro si la especulación descubrió a Lego o si Lego descubrió la especulación. Esto es algo muy común en [coleccionismo](https://www.javiriestra.com/y-tu-coleccionas-o-acumulas/) y Lego, por como ha evolucionado con los años, no se iba a librar de ello. Me refiero a la especulación. No tengo muy claro si la especulación descubrió a Lego o si Lego descubrió la especulación, pero lo que está claro es que hoy en día es un problema que afecta a todos y en especial a lo que debería ser el público CORE de Lego: los niños. Cuando la marca establece un calendario de vida útil para los sets que varía entre 1 y 3 años, cuando los comercios tienen un stock limitado, y cuando el lanzamiento de un set cotizado genera más buzz en redes sociales que diversión en los hogares, es que algo se ha perdido. Sí, Lego es hoy más popular que nunca, pero no por los motivos naturales y es algo que como fiel jugador (o constructor), me genera una pena enorme. Lego ha tenido, tiene y tendrá mil oportunidades para evolucionar y crecer con sus distintos tipos de audiencias. Consiguió enganchar a los niños de los 70, 80 y 90 lanzando sets de sus películas, series y videojuegos favoritos, consigue enganchar a los adultos que quieren construir sin sentir que tienen un juguete entre manos, y tambien consigue mantener a los niños de hoy conectados a base de usar las franquicias más potentes. Incluso ha intentado incorporar la **tecnologia** a su sistema (en casa somos *Team Lego Mario*) aunque los resultados han sido bastante desastrosos. Resulta curioso ver como se empeñan en incorporar la tecnología en sus productos, como si fuesen conscientes de que las nuevas generaciones no fuesen capaces de conectar con algo 100% analógico. El invento más reciente que promete ser una revolución es un [ladrillo inteligente](https://www.lego.com/es-es/smart-play?ref=javiriestra.com), que dependiendo de donde se monta genera ruidos y luces que prometen elevar la calidad del juego. Y yo me pregunto ¿realmente necesitamos un ladrillo que emita ruiditos cuando gran parte de la gracia de jugar con Lego, o con cualquier otro juguete, está en poder **ponerle tú mismo la banda sonora**? Creo que se nos ha ido un poco de las manos. Al final, después de todo lo que hemos visto, la pregunta que planteaba al inicio de este post sigue en pie: ¿existe una forma correcta de jugar con Lego? Mi hijo diría que sí, y que es la suya. Yo barrería para casa y diría que no, que es la mía. Lego lleva más de noventa años llamándose "jugar bien" y en todo ese tiempo ha conseguido algo bastante más difícil que definirlo: que cada uno encuentre su propia respuesta usando las mismas piezas. Yo, despues de todos estos años, **sigo buscando** la que mejor encaje conmigo. Aunque cada vez que me siento con mis hijos y un set recién abierto, tengo la sensación de estar cada vez más cerca. ### La paradoja del streaming: pagar más para ver menos URL: https://www.javiriestra.com/la-paradoja-del-streaming-pagar-mas-para-ver-menos/ Last updated: 2026-09-05T15:15:39.000Z *ACTUALIZACIÓN: En el momento de escribir este artículo la disponibilidad de contenidos en las platformas de streaming era muy diferente. Las ventanas de disponibilidad varían y dependen de contratos y estrategias especificas en cada plataforma. Puede que lo descrito más abajo no se cumpla exactamente a día de hoy.* Hace tiempo que nadie se sorprendería si digo que la calidad del contenido disponible en las plataformas de streaming ha caído considerablemente en los últimos años. Esto no quiere decir que no haya películas y series de muy buena calidad, pero muchas veces la experiencia usando estas plataformas se ve truncada por detalle que parecen menores, pero que no lo son. Pero lo peor no es el bajón en la calidad o la disponibilidad fluctuante de contenido, sino cómo te das cuenta de que hemos llegado a un punto sin retorno. > Muchos deseábamos la llegada de **Netflix** a nuestro país, confiando en que nos sacaría del oscuro mundo de los *Torrent.* Recuerdo como si fuese ayer cuando para ver la última serie de estreno en Estados Unidos (o Reino Unido) había que utilizar métodos poco convencionales y cómo muchos deseábamos la llegada de **Netflix** a nuestro país, confiando en que nos sacaría del oscuro mundo de los *Torrent* y nos daría acceso a un sinfín de series y películas de calidad y a la vez que al resto de los mortales. Sorprende ver cómo se ha desarrollado todo desde finales de 2015, casi diez años después el panorama global del streaming ha cambiado radicalmente, pasando por momentos buenos, malos y hasta hemos tenido unas [**Streaming Wars**](https://amzn.to/4bGWmEE?ref=javiriestra.com) de por medio (si no siguen todavía). Pero lo que más me ha sorprendido ha sido ver como en menos de 10 años hemos pasado de tenerlo todo a no tener nada. Os lo explico con un par de ejemplos. ### La oferta Recientemente he vivido en primera persona lo absurdo del panorama del streaming en nuestro país al intentar ver con mis hijos algunas películas clásicas de los 80\. Tras haber visto *E.T.*, *Los Goonies*, *La Historia Interminable* o *Karate Kid*, pensé que era un buen momento para dar un paso más y embarcarnos en las aventuras de Indiana Jones. "Total, son cinco películas. Esto nos da para varias tardes de cine y, siendo películas de **Lucasfilm**, las tendremos todas en **Disney+**", pensé inocentemente. Craso error. Por diversos motivos, Disney ha decidido vender los derechos de la trilogía original de Indiana Jones y la cuarta película de la saga (*Indiana Jones y la Calavera de Cristal*) a otras plataformas de streaming. Como resultado, en Disney+ solo está disponible *Indiana Jones y el Dial del Destino* (la última película de la saga, estrenada en 2023). Primera alerta. El siguiente paso lógico era buscar las películas en otras plataformas. "Seguro que en alguna está disponible", pensé. Y no me equivocaba. Una búsqueda rápida en Amazon Prime arrojó resultados de las películas clásicas de la saga, pero con un pequeño problema: para poder ver *Indiana Jones y el Arca Perdida* o *Indiana Jones y el Templo Maldito* era necesario tener una suscripción adicional a **SkyShowtime**. Segunda alerta. Es decir, no basta con estar suscrito a Disney+, a pesar de que Lucasfilm es un estudio propiedad de Disney. Tampoco a Netflix, que históricamente ha tenido el catálogo más amplio. Ni a Amazon Prime, que anuncia esos títulos como disponibles. Tras llevar ya unos 70€ en suscripciones, todavía necesito sumar **7,99€/mes** por SkyShowtime. No dudo de su gran catálogo, pero si a esto le agregamos suscripciones a otras plataformas como **Max (HBO)** y **Apple TV+**, el gasto en streaming empieza a ser desorbitado. En ese momento, vuelves a plantearte si no es mejor volver a los infames **Torrent** y empezar a [acumular](https://www.javiriestra.com/y-tu-coleccionas-o-acumulas/) en un disco duro series y películas que nunca volverás a ver. > La necesidad de monetizar el contenido genera frustración al no saber dónde ni cuándo estará disponible un título en una plataforma Puede parecer un caso extremo, pero lo mismo me ha ocurrido con otros títulos, como *La Princesa Prometida* (requiere suscripción a **Lionsgate+**). Esto ilustra uno de los grandes cambios en el panorama del streaming: el **maltrato al usuari**o. La necesidad de monetizar el contenido genera frustración al no saber dónde ni cuándo estará disponible un título en una plataforma. Parece algo menor, pero cuando tienes claro lo que quieres ver, no hay nada peor que tener que participar en una búsqueda del tesoro improvisada para encontrarlo (si tienes suerte). ### La calidad Para evitar que los usuarios vayan saltando de una plataforma a otra, los servicios de streaming han apostado por la exclusividad de contenido. Y la mejor manera de conseguir contenido exclusivo es creándolo uno mismo. En su día, los contenidos originales fueron el mejor reclamo. Aunque en España la cosa no fue tan sencilla debido a acuerdos de distribución con **Movistar** para series como *House of Cards* o *Juego de Tronos*, pero la calidad general de las producciones era bastante alta. Sin embargo, producir series originales no es barato. Lo que la crítica ensalza no siempre es rentable, y a menudo el dinero prima sobre la calidad. En las escuelas de negocios se estudiaba el caso de *House of Cards* y Netflix como un ejemplo de cómo un algoritmo y el **Big Data** habían diseñado una serie de éxito, seleccionando trama, actores y directores basándose en datos. Es curioso cómo ese mismo algoritmo ha cancelado series con un *fanbase* sólido y buenas críticas simplemente porque los números no cuadran. > En estos tiempos de redes sociales, consumo inmediato y éxito fugaz, parece que se olvida un factor clave: la **fidelidad** Esto genera un círculo vicioso: los contenidos más masivos sobreviven y el algoritmo sigue proponiendo la producción de series y películas del montón (***garbage in, garbage out***), con algún destello puntual que destaca entre públicos más selectos. No critico que un negocio busque rentabilidad, pero en estos tiempos de redes sociales, consumo inmediato y éxito fugaz, parece que se olvida un factor clave: la **fidelidad**. Mantenerse suscrito a una plataforma depende de un catálogo atractivo, más allá del *fastcontent* que sean capaces de generar. Repetir una película es común. Si te gusta, la ves otra vez después de unos meses o años. Con las series, es más raro, pero cuando ocurre, es porque han conectado realmente con el espectador. He vuelto a ver muchas series (*Friends, Lost, The Office, The West Wing, Fringe...*), y tengo otras pendientes de un segundo visionado. Sin embargo, no hay ninguna serie original de streaming que haya visto dos veces. No quiero decir que no haya series dignas de ser vistas de nuevo, quizá con el paso de los años The Crown o The Marvelous Mrs. Maisel tengan su oportunidad, pero de momento siguen en la parte baja de mi lista de prioridades. Es posible que 9 de cada 10 nuevos suscriptores se den de alta en una plataforma de streaming atraídos por las últimas series y películas de estreno. Sin embargo, la misma facilidad con la que se suscriben también aplica para darse de baja. Es ahí donde entra en juego el suscriptor fiel, aquel que valora un catálogo amplio con opciones para todos los públicos y gustos. Y luego estoy yo, que, a pesar de todo lo que he dicho, sigo pagando por más plataformas de las que me gustaría porque no logro salir del bucle. Probablemente mi punto de vista sea simplista o limitado y me falte información sobre el funcionamiento de la industria. Pero como usuario diario de estas plataformas, he sido testigo de un gran cambio en el modelo de negocio y en la forma de crear contenido. Al final, no puedo evitar sentir nostalgia y pensar, como buen abuelo cebolleta, que **"cualquier tiempo pasado fue mejor, pero no tanto"**. ### ¿Y qué pasó con Indiana Jones? Para los curiosos que hayan aguantado leyendo hasta el final os confirmo que la forma que tuvimos de ver *Indiana Jones y el Arca Perdida* fue rescatando mi **pack de DVD** de la trilogía original y conectando nuestro viejo reproductor de DVD. Fue fascinante y un poco frustrante revivir los infames menús animados de los DVD, pero también fue una buena manera de eñseñarle a mis hijos cómo veíamos las películas "antiguamente". ## Si te ha gustado, suscríbete 😎 Recibe las publicaciones por email Subscribe Email sent! Check your inbox to complete your signup. Sin spam, date de baja cuando quieras ### Y tú.. ¿coleccionas o acumulas? URL: https://www.javiriestra.com/y-tu-coleccionas-o-acumulas/ Last updated: 2025-03-11T16:27:20.000Z > La mierda de una persona es un tesoro para otra. Creo que no hay mejor forma de definir el coleccionismo. No es que sea yo una persona muy versada en estos temas, pero si es cierto que acumular cosas no se me da nada mal. Para muestra, un ejemplo. Durante la pandemia, en un ataque de nostalgia inducido por el encierro y el aburrimiento, me dio por rescatar mi "colección" de cartas de un juego que intentó competir en los 90 contra *Magic: The Gathering* usando una de las mejores franquicias de la historia. El juego en si se llamaba ***Star Wars Customizable Card Game*** y consiguió unir juego y coleccionismo con el universo de Star Wars. No os aburriré con los detalles de dicho juego, el caso es que durante su corta vida (solo se comercializó desde 1995 hasta 2001, coincidiendo con mis últimos años en el colegio) me aficioné a comprar cartas, montar mazos y jugar con el reducido grupo de amigos que se acercaba a semejantes niveles de frikismo. En su día pensaba que había conseguido una buena colección de cartas, con más de 1.000 guardadas entre álbumes y cajas y algunas de ellas muy cotizadas. Pero más de 20 años después y tras bucear por algunos foros y sitios especializados, me di cuenta de que estaba muy lejos de tener algo considerado "una colección", lo mío era demasiado amateur comparado con lo que había ahí fuera. Estuve meses intentando completar mi mal llamada colección, comprando cartas sueltas, sobres cerrados (muy caros dada su escasez) y poco a poco tachando cartas de mi lista de "noles". No era consciente de que, como con todo en esta vida, "siempre hay alguien más friki que tú" y me topé con un mercado al alza en el que hay gente gastando auténticos dinerales en una simple carta. No lo critico. Es más, en algunas ocasiones he deseado seguir esos pasos y destinar cantidades ingentes de dinero a una afición que comenzó hace casi 30 años y que en el fondo no es más que un ejercicio de nostalgia en toda regla. El caso es que mi colección sigue sin estar completa, aunque ha mejorado mucho, y no creo que la complete nunca, mi cuenta bancaria tiene un límite. Lo que me da paso a cuestionar ¿en qué momento el coleccionismo se convierte en acumulación (y vice versa)? Una vez me crucé con una reflexión que ponía el límite del coleccionismo en cómo y dónde guardes tus preciados tesoros. Si tienes 10 tazas chulas (o frikis, de tu equipo favorito, con formas raras, etc.) en el armario de tu cocina es posible que Diógenes se esté apoderando de ti. Pero si las tienes en una vitrina de cristal en el centro del salón de tu casa o en una habitación dedicada sólo a su exposición, entonces eres un coleccionista de pro. Me parece una reflexión bastante acertada y es una buena forma de poner los límites, pero todos sabemos que la práctica es algo más compleja. Digo más compleja porque tras tontear con distintos tipos de coleccionismo (quién no tuvo su cuarto inundado de tazos en algún momento de su infancia) descubres que ese adjetivo es por lo general siempre auto impuesto. Hay gente que por definición sería coleccionista, pero en la práctica y bajo su punto de vista no lo es del todo. Imagina todos aquellos que compran los álbumes de cromos de la liga o del mundial de [fútbol](https://www.javiriestra.com/futbol-toxico/) solo por el hecho de abrir los sobres, pegarlos y completar su álbum sin más objetivo que ese. Nada de guardarlo junto con los álbumes de otros años o de conservarlos en fundas de plástico y mucho menos exponerlos en su casa. Algo similar pasa con los juegos de cartas tipo *Magic*, *Pókemon TCG*, las ya mencionadas *Star Wars CCG* o más recientemente ***Disney Lorcana***. Hay jugadores que nunca se considerarán coleccionistas y coleccionistas que nunca jugarán con sus cartas. Incluso cuándo hablamos de gastar auténticos dinerales en cuadros o piezas de arte, el término coleccionista es algo que decide adoptar aquel que suelta la pasta. Otro ejemplo curioso son los juguetes y en mi caso el que mejor conozco es el de los Lego. Existe una corriente de pseudo coleccionismo en el cual el "coleccionista" de turno se dedica a comprar sets que por algunos motivos se espera que se revaloricen y que van a dejar de venderse en los próximos meses, acumulando varias unidades para luego venderlas por un precio muy superior al de adquisición. Los llamo pseudo-coleccionistas porque por lo general quienes llevan a cabo esta práctica son aficionados a los Lego y tienen sus propias colecciones. Esto le supone un problema a la propia marca, que ya limita las unidades de ciertos sets que puede comprar una persona para no tener problemas de stock. Pero también afecta quienes simplemente quieren comprar su set para montarlo y jugar con él, y por lo general esos suelen ser casi siempre los más peques de la casa, que en muchas ocasiones no pueden hacer frente a un mercado roto por culpa de la codicia. Al final la ley de la oferta y la demanda es la que mueve el mundo y como bien apuntaba al principio de este post, la mierda de uno es el tesoro de otro, solo hay que saber encontrar tesoros a precio de mierda y ahí es donde entra en juego la astucia y el tiempo que pueda dedicarle cada uno. En mi caso nunca he llegado a traspasar ciertas líneas para intentar completar mi colección, aunque hay veces que casi me vence la tentación. Pero si algo tengo claro es que casos como el de mis queridas cartas de Star Wars los hay a raudales. Ataques de nostalgia que se convierten en un síndrome de Diógenes disfrazado de Coleccionismo el cual es muy fácil de justificar dado su valor sentimental. Pasa con los Funko, los Lego, los cromos de fútbol, autógrafos... incluso con objetos que tienen una "utilidad real" como libros o dvds. Si algo tiene valor sentimental lo normal es querer guardarlo. Pero en muchas ocasiones lo que guardamos por cariño y justificamos como coleccionismo no acaba siendo otra cosa que guardar por guardar. ## Si te ha gustado, suscríbete 😎 Recibe las publicaciones por email Subscribe Email sent! Check your inbox to complete your signup. Sin spam, date de baja cuando quieras ### Fútbol tóxico URL: https://www.javiriestra.com/futbol-toxico/ Last updated: 2025-03-11T16:27:01.000Z Vaya por delante que el autor de este post se declara fanático del Atlético de Madrid. Lo aviso porque habrá quien considere eso un factor importante a la hora de opinar sobre cualquier cosa relacionada con el deporte rey en nuestro país y lo quiera utilizar para desacreditarme. Afortunadamente mi intención no es hablar del fútbol de élite, aunque le haremos mención más adelante. Una de las (muchas) cosas buenas de tener hijos es poder revivir situaciones y aficiones que tu también viviste a su edad. En mi caso es imposible no transmitirle a mis hijos la pasión por el Atleti o el apoyo incondicional a sus dos selecciones (España y Portugal), pero cuando hablamos del fútbol como deporte a practicar, la cosa es muy distinta. El fútbol como deporte en la infancia se ha convertido en algo tóxico y problemático, causante de muchos conflictos en las clases de primaria. Algo no va bien cuando es el balón de fútbol quien monopoliza los recreos, otorgando una jerarquía y un poder dictatorial a niños de 7 años que se creen el siguiente *\[Inserte aquí el nombre del jugador de moda\]*. Tal y como yo lo veo, el deporte en la infancia tiene un papel mucho más importante que la propia diversión y el efecto positivo en la salud de los más pequeños. Un deporte como el fútbol tendría que servir un propósito mayor que el de alimentar el ego de unos pocos, tendría que servir para enseñar valores como el trabajo en equipo, la adaptabilidad o la resiliencia mientras que lo pasas bien con tus amigos. En ese aspecto hay otros deportes que priorizan este tipo de enseñanzas por encima del resultado final, el rugby sería un gran ejemplo. Quizá esta sea una opinión poco popular, pero cuando vives de primera mano situaciones donde niños son dejados de lado en el recreo por no jugar al fútbol o son increpados cuando al jugar no tienen el nivel que el *líder* del equipo considera oportuno simplemente no puedes evitar tener una opinión. **"Ya, Javi, pero es que si todos quieren jugar al fútbol pues no queda otra."** Si, y no. Cuando mi hijo, aficionado al fútbol (le gusta ver los partidos, se sabe algunos jugadores, entiende las reglas...) ve como le cuesta encontrar compañeros para jugar en el recreo porque no quiere estar todo el día dándole patadas al balón o ve como sus amigos más cercanos se ven casi forzados a volverse adictos al fútbol para poder encajar en el grupo, pues empiezas a comprobar que quizás el que tiene un problema no es él. Cuando una profesora te dice que el niño tiene que cambiar su forma de ser y su personalidad para encajar con el grupo, que eso es madurar, bla, bla, bla... entiendes que la situación es peor de lo que pensabas. ¿De verdad es ese el mensaje que queremos mandar a los más pequeños? ¿Tiene esto alguna solución fácil? Sinceramente creo que no. El fútbol en nuestro país tiene demasiada influencia. Los futbolistas y los *clubes* tienen demasiada repercusión y la gran mayoría de niños (y sus padres) aspiran a formar parte de ese selecto grupo de "atletas de élite", cueste lo que cueste. Todos hemos visto alguna vez el comportamiento vergonzoso de todos (niños y padres) en las ligas infantiles, pero ese tema lo dejamos para otro día. Hemos llegado al punto en el que niños de 7, 8 o 9 años hacen pruebas con clubes todos los años a ver si alguno da *el pelotazo*. Después de semejante chapa creo que también es importante explicar como hemos afrontado esta situación en casa, porque aunque es una guerra perdida hay formas de luchar. > Cuando pasen los años aprenderás a valorar ser diferente a los demás, no formar parte del rebaño, ser original y tener personalidad. Lo primero que le hemos dicho al pequeño Javi es, si no quieres jugar al fútbol en el recreo y tus amigos no quieren dejar de darles patadas a la pelotita, busca niños y niñas de otras clases con los que jugar a otras cosas. Eso te sirve para hacer nuevos amigos, conocer gente que no conocerías de otra forma y ampliar tus miras sociales rompiendo con la endogamia futbolera. Ser diferente no es malo, todo lo contrario. Cuando pasen los años aprenderás a valorar ser diferente a los demás, no formar parte del rebaño, ser original y tener personalidad. Lo segundo que le he dicho es que esto no es así siempre. Yo viví situaciones muy similares cuando era pequeño y al final la obsesión por el fútbol se acaba calmando, llámalo madurez, llámalo aburrimiento, pero al final entran en juego otras aficiones, otros deportes, otros intereses y el que manejaba el cotarro con 8 años resulta que con 16 ni pincha ni corta. No ser "bueno" jugando al fútbol solo le importa al que no tiene otra cosa con la que compararse. Y lo tercero que he intentado transmitirle a mi hijo es que no tenga prisa por entrar en esa rueda, que no se sienta forzado y que el día en el que entre, lo haga porque se lo pasa bien, se divierte y saca algo positivo de ello. Ya tendrá edad para montarse un equipo con sus amigos para jugar el fin de semana con el único objetivo de pasarlo bien y hacer deporte, el colegio puede ser el terreno ideal para cultivar otras aficiones. En definitiva, aunque mi punto de vista pueda sonar exagerado o extremo, he podido comprobar como no es algo aislado y son varios los padres que me comentan situaciones similares en otros colegios. Al final en casa hemos optado por darle a nuestros hijos las herramientas necesarias para salir adelante en este tipo de situaciones, la paternidad en muchas ocasiones es esto. ## Si te ha gustado, suscríbete 😎 Recibe las publicaciones por email Subscribe Email sent! Check your inbox to complete your signup. Sin spam, date de baja cuando quieras ### Welcome! URL: https://www.javiriestra.com/coming-soon/ Last updated: 2024-06-28T17:32:45.000Z Este es el blog personal de Javi Riestra. Aquí podrás leer los contenidos que se vayan publicando de forma regular, también puedes leer una breve introducción sobre mi [aquí](https://www.javiriestra.com/about/). Mientras tanto no dudes en [suscribirte](#/portal/) si quieres estar a la última y recibir emails cuando se publique nuevo contenido.